Saltar al contenido

La fragmentación del conocimiento.

15 febrero 2013

La fragmentación del conocimiento

Vivimos en un presente fragmentado.

Los pensadores y filósofos medievales solían decir que no eran más que enanos a hombros de gigantes para referirse al conocimiento que habían acumulado las generaciones precedentes y que les permitía a ellos comprender el mundo de una manera más completa y profunda. Esto lo leí en El nombre de la rosa, y aunque puede no ser cierto no cabe duda de que es verdad, o por lo menos no todo es mentira, que diría nuestro querido y siempre incomprendido Presidente del Gobierno.

El asunto es que en la edad media los hombres que sabían sabían mucho, y muchos de ellos lo sabían todo sobre casi todo. Después llegó el renacimiento y la ilustración, y a medida que el conocimiento sobre las cosas iba ampliándose se hizo necesario ir estableciendo categorías. Los humanistas fueron dejando paso a los especialistas y los hombres sabios comenzaron a serlo por materias. El eminente matemático podía no saber demasiado sobre biología y el ingeniero puede desconocer totalmente la historia de Europa. Salvo que seas arquitecto, claro, que saben de todo y al final se dedican a diseñar sillas.

Pero como si esto no fuese suficiente cada rama del conocimiento comenzó a dividirse. Así, por ejemplo, la economía comenzó a ser macro, micro, de empresas, de poblaciones, de futuros… y no nos sorprende hablar de físicia cuántica, de fluídos, de cuerpos celestes. Se trataba, más que nada, de poder organizar cursos de verano, terceros ciclos y másteres para irse especializando y tener temas nuevos sobre los que elaborar las tesis.

Y ahora estamos como estamos. En cualquier bar te puedes encontrar un licenciado en filología hispánica que desconozca todo sobre la literatura medieval porque según él se especializó en la influencia de la literatura francesa en el periodo de entreguerras. O que decir de esa ingeniera de caminos que no puede explicarte muy bien para qué sirven las aceras dentro de los túneles porque ella es especialista en los puentes sobre aguas turbulentas.

Al final sabemos mucho sobre cosas tan concretas que nuestro conocimiento se reduce a los apuntes de ese curso de verano en el que nos matriculamos hace dos años y al que solamente asistimos dos mañanas. Eso si, al rellenar los datos de nuestra formación queda muy bien esa lista de cursos con nombres extraños que demuestran que tenemos conocimientos específicos sobre cosas diversas, pero que cada vez tenemos más dificultades para formarnos una idea del mundo en su conjunto.

From → Aquí y ahora.

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: